Cómo cuidar el producto
CÓMO CONSERVAR LA BELLEZA DE UNA JOYA POMELLATO A LO LARGO DEL TIEMPO.
Las colecciones Pomellato conjugan el encanto y la originalidad con un rigor técnico extremadamente elevado. Cada joya es única, merced a una serie de gestos armoniosos y de gran precisión, que abarcan desde la selección de las piedras y los demás materiales hasta el toque artesanal de la realización. Las creaciones de Pomellato nacen para que las luzcan todos los días y en toda ocasión. Por ello, no es preciso someterlas a tareas de mantenimiento extraordinario, en especial, si se manejan y limpian con delicadeza.
No obstante, dado que son objetos preciosos, requieren algunos cuidados y medidas de precaución muy sencillos, que preservarán su belleza y esplendor a lo largo del tiempo. Para saber más, consulte las Preguntas & Respuestas (FAQ) que figuran debajo.
- 1. ¿Cómo se realizan las joyas Pomellato?
- 2. ¿Cómo puedo cuidar mis joyas para conservar siempre intacta su belleza?
- 3. ¿Qué riesgos puedo correr, si limpio mis joyas en casa?
- 4. ¿ Por qué mi joya arenada se ha vuelto brillante?
- 5. ¿Por qué mi anillo de oro blanco se ha vuelto amarillento?
- 6. ¿Qué son las piedras duras?
- 7. ¿La piedra de mi anillo requiere un tratamiento particular?
- 8. ¿Es posible cambiar la talla de mi anillo?
- 9. Mi joya ha entrado en contacto con mercurio. ¿Qué puedo hacer?
- 10. ¿A quién puedo dirigirme para solicitar asistencia técnica?
1. ¿Cómo se realizan las joyas Pomellato?
Pomellato, fiel a la mejor tradición italiana del sector de la joyería, crea alhajas de primerísima calidad, siempre en busca de una síntesis entre la creatividad, la coherencia estilística, la tecnología innovadora y la pericia artesanal. Las joyas de Pomellato son de oro amarillo, blanco y rosa, mientras que la ley de las aleaciones empleadas asciende a 750/1000.
2. ¿Cómo puedo cuidar mis joyas para conservar siempre intacta su belleza?
Si una joya se luce con cuidado, rara vez requiere mantenimiento extraordinario, aun cuando la usen todos los días. Tal es así, sobre todo, si la limpian con delicadeza periódicamente y si la guardan de la manera adecuada.
El uso diario normal y los agentes externos (los cosméticos, el calor, la humedad, la transpiración, etc.), al entrar en contacto con las joyas, pueden contribuir a menoscabar el brillo de las superficies de oro, de las piedras y los brillantes.
El brillo de las joyas se puede conservar fácilmente. Sobre todo, cuando son de oro exclusivamente (no llevan piedras ni brillantes). Al efecto, hay que usar productos no abrasivos, que se estudian especialmente y se emplean en el sector de la joyería para la limpieza. La mayoría de los productos de limpiar alhajas a la venta se puede usar sin problemas, siempre y cuando se empleen adecuadamente. De todas formas, hay que tener cuidado con los que contienen amoníaco, alcohol, ácidos o sustancias químicas que pueden resultar excesivamente agresivos.
3. ¿Qué riesgos puedo correr, si limpio mis joyas en casa?
Por una variedad de razones, cuando una joya lleva gemas o diamantes engarzados, limpiarla puede resultar más riesgoso. Por consiguiente, es aconsejable recurrir a un profesional.
En particular, cuando las gemas son de origen orgánico (como el coral y el azabache), o cuando poseen una estructura porosa (como la turquesa, el ópalo de fuego y la calcedonia), hay que impedir que entren en contacto con agentes externos que pueden provocar daños irreversibles. Éste es el caso de los perfumes, las cremas, la humedad, el cloro, el humo, etc., a los que se suman los choques térmicos.
Otra buena costumbre, para preservar sus joyas, consiste en guardarlas por separado en sobres o estuches individuales, limpios y de textura suave. Guárdelas en lugares secos, lejos de toda fuente de calor y, en general, al abrigo de agentes que puedan estropearlas.
4. ¿ Por qué mi joya arenada se ha vuelto brillante?
El arenado es un acabado superficial, igual que el rodizado. Tiende a modificarse con el uso.
El arenado, en particular, es un tratamiento que aumenta la rugosidad superficial de los objetos, creando hundimientos y picos que se perciben al tacto y a simple vista. El desgaste, debido al uso normal de la joya, tiende a redondear los picos y a colmar los hundimientos. Por ello, la superficie se ve más brillante.
De todas formas, el arenado se puede restaurar fácilmente.
5. ¿Por qué mi anillo de oro blanco se ha vuelto amarillento?
Puede suceder que las joyas de oro blanco tiendan a volverse amarillentas, con el paso del tiempo. Es éste un fenómeno conocido, característico de las aleaciones de oro blanco. En algunos casos, se puede acelerar por culpa de las reacciones que provocan los agentes externos. Pero, como el problema es superficial, se puede evitar o remediar fácilmente limpiando la joya en cuestión con productos adecuados.
Las cosas cambian, si la alhaja luce un acabado rodizado. En este caso, es posible que el color amarillento se deba a la pérdida de brillo de la parte fría del tratamiento de rodizado. La consecuencia, típica en las aleaciones de oro blanco natural, es que emerge el color más cálido.
De todas formas, también el rodizado es un tratamiento superficial que se puede restaurar fácilmente.
6. ¿Qué son las piedras duras?
El vocablo ‘piedra dura’ se usa de forma impropia para indicar las piedras semipreciosas, con el objeto de diferenciarlas de las de mayor valor, como los zafiros, los rubíes, los diamantes, etc.
En realidad, uno de los índices que se emplean para clasificar todas las gemas es el de la dureza. El mismo proporciona el grado de resistencia de la piedra a las rayas y a los daños superficiales.
En general, las piedras que se usan tradicionalmente en joyería, poseen un buen índice de dureza. No obstante, como es obvio, decir que una piedra es dura, no significa que sea indestructible. El conjunto que forman la gema engarzada y la joya posee una delicadeza intrínseca.
Hasta los golpecitos indirectos, que se dan sin querer, pueden rayar una gema o provocar daños superficiales en la misma.
El diamante, que es famoso por ser la piedra más dura existente en la naturaleza, también puede romperse.
Pomellato opta exclusivamente por gemas naturales para crear sus joyas. Unos gemólogos expertos las seleccionan cuidadosamente en base a los rígidos cánones de calidad, que Pomellato establece como garantía de sus productos.
7. ¿La piedra de mi anillo requiere un tratamiento particular?
Las piedras naturales no necesitan tratamientos ni tareas de mantenimiento particulares. Pero, debido a su delicadeza intrínseca, hay que cuidarlas como es debido para evitar que reciban golpes. Pues éstos pueden rayarlas o romperlas. Además, no tienen que entrar en contacto con agentes externos que puedan agredirlas.
Desde este punto de vista, es conveniente impedir el contacto con cosméticos, perfumes, jabones, detergentes, cloro o agua clorada. No tienen que quedar expuestas al sol durante un tiempo prolongado, ni cerca de fuentes de calor. Los cambios bruscos de temperatura pueden arruinar la superficie de una gema de forma irreversible.
8. ¿Es posible cambiar la talla de mi anillo?
Debido a la diferencia de medidas solicitada, entre otras cosas, cambiar la talla de un anillo, a menudo es una labor muy delicada. No sólo corre peligro la integridad de la joya sino también su estética. Tal es así, sobre todo, en el caso de modelos con piedras naturales caras vistas.
Con el objeto de proteger sus artículos y a sus clientes, Pomellato ofrece un servicio de cambio de talla de anillos, que se basa en rígidos criterios de calidad. Los mismos contemplan la posibilidad de rehacer por completo el anillo, cuando los expertos consideran que el cambio de talla no se puede realizar. En su caso, Pomellato envía el presupuesto correspondiente.
A la hora de cambiar la talla de una joya, al igual que en el caso de todas las demás tareas posventa, Pomellato le recomienda que no recurra a talleres no autorizados. Como los mismos desconocen los detalles constructivos, el peligro de que le estropeen la joya es muy elevado.
9. Mi joya ha entrado en contacto con mercurio. ¿Qué puedo hacer?
El daño que provoca el mercurio (cuando se rompe accidentalmente un termómetro, por ejemplo) es el más grave que pueda sufrir una joya. En la mayoría de los casos, lamentablemente, es irreversible.
Tal es así porque el mercurio se amalgama con el oro y, con frecuencia, la joya ya no tiene arreglo. Para restaurar el estado original del objeto, ante todo, es indispensable eliminar el mercurio. Dicha eliminación se puede llevar a cabo, exclusivamente, por medio de un procedimiento a temperaturas elevadas, que es sumamente tóxico. Pues los vapores de mercurio son extremadamente venenosos. Al final del tratamiento, la superficie de la joya queda muy porosa y difícilmente puede recuperar su aspecto original. Además, el color de la aleación siempre será diferente del original, ya que es muy difícil eliminar por completo el mercurio.
10. ¿A quién puedo dirigirme para solicitar asistencia técnica?
Lo más fácil y veloz consiste en dirigirse al punto de venta donde ha adquirido la joya. Excepto en los casos que plantean límites específicos, la asistencia técnica está garantizada en los establecimientos de todos los revendedores autorizados de Pomellato en todo el mundo.
Para más información, no dude en contactar con nuestro servicio de atención al cliente:
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